Se crea la cuenta, la flota y tu panel en un paso. Después cargás tus zonas y tus repartidores — o los buscás entre los que se postularon.
Qué es Delorean para tu flota. Delorean te da el alta de repartidores, la app del repartidor, la asignación de pedidos, el seguimiento para el cliente final, los reportes y la liquidación con cada comercio. La relación con el comercio es tuya: Delorean no es parte del contrato entre ustedes.
La comisión. Tu flota le paga a Delorean el 2% de lo que factura por cada pedido ENTREGADO. Un pedido cancelado, rechazado o no entregado no comisiona. Los pedidos anteriores a que la comisión existiera tampoco: quedan marcados y no se cobran.
Sobre lo facturado, no sobre lo cobrado. La comisión se calcula sobre la tarifa que tu flota le factura al comercio, aunque el comercio todavía no te haya pagado. Está dicho acá antes y no después: es la regla más discutible de todas y por eso está escrita en el punto que se lee.
El porcentaje queda congelado en cada entrega. Si alguna vez cambia tu comisión, el cambio rige de ahí en adelante. Lo que ya se entregó conserva el porcentaje que tenía ese día, así que una liquidación vieja siempre da el mismo número que cuando se emitió.
Cuándo y cómo se paga. El período se cierra por mes. Podés pagar con tarjeta o por transferencia; en los dos casos queda registrado en tu panel con fecha y comprobante.
Los datos. Los datos de tus repartidores y de tus clientes son tuyos. Delorean los procesa para prestar el servicio y no los vende ni se los cede a otra flota.
Los pedidos y la responsabilidad. La entrega la hace tu flota con sus repartidores. Delorean no responde por la mercadería, por los daños ni por los incumplimientos frente al comercio o al cliente final.
Dar de baja. Podés dejar de usar Delorean cuando quieras. Lo que ya se entregó y todavía no se pagó se liquida igual, y tu información queda disponible para exportarla.